The recipe for happiness

Karla Dávila 2 DP
Autor

Have you ever thought about the feelings that come along with food? Most of us sure haven’t, as we just care about the flavor and believe food is our source of energy rather than anything else, but let me tell you that there are certain foods that can help you if you are going through a tough time. Chocolate is certainly one of the most known foods that makes us happy, but for those who want food not only to make you happy but also to make you start living a healthier life style there are other options that can help. Spicy foods for instance, can be a great friend for those who can handle it, as it is made of capsaicin (the chemical that makes it so HOT!!!) and when it hits your tongue, your body registers the sensation as pain, triggering the release of endorphins, (chemicals that are very well known for making us happy).Funny enough, most of the foods that makes us feel happy are usually the ones that we don’t tend to consume, for instance almonds, oats, green smoothies or walnuts, as they all promote the creation of the serotonin hormone that is necessary

Karla Dávila 2 DP
Autor:
for having a good health and also is believed it helps to our well-being and happiness. But instead of consuming this type of foods that are rich in nutrients such as protein, magnesium and folic acid, we tend to add a lot of sugar in any presentation to our meals, it is true that sugar can make you happy, as it takes the production of dopamine and serotonin really high but they fall really quickly, that’s why you tend to have a crash mood or even depression afterwards and star searching for more sugar. So next time you are going to eat, I recommend you consider the feelings on that food.

Más allá de la plaza

Salomé Saltos Brunette 2 DP
Autora:

Dicen que circulaba un beta1 haciendo un bululú2 en la plaza, que no se podía salir de su metro cuadrado, que se cerraban las fronteras. Mamá me tomó del brazo y me dijo: «debemos dejar el pelero3, no dejes que te vean». Mientras las personas llegaban a la plaza, mamá se veía más desesperada, ella insistía que no debía ver atrás, después de unos minutos escuché gritos… pero obedecí. «Grandes mayorías están trabajando, estudiando, luchando», esas palabras retumbaban en mi cabeza, no entendía por qué el hombre del pájaro se engañaba tanto. Pasaron varios días siguiendo las señales fuera del infierno, estaba cerca de tirar la toalla4 hasta que una nave5 nos dio

la cola6 hasta la ciudad más cercana. Yo solo pensaba que al fin podría ver a mi padre, quien había dejado el pelero hace tiempo para ir a patear la calle7 con los vecinos, mi madre se comía un cable8 pero estaba segura de que saldríamos de eso juntos. Recuerdo que caminábamos a la casa de mi padre cuando puse atención a las personas que me torcían los ojos9 por ser musiú10 , estaba tan distraída con eso que no me di cuenta de que varios chamos11 prendían fuego muy cerca de donde estábamos. No vi venir el golpe, todo se puso borroso, mamá gritaba, vi a papá por primera vez en 4 años corriendo hacia mí, quise abrazarlo, pero mis brazos no se movían, sentí un golpe y luego todo era negro. Creo que fue muy tarde…

1 Chisme, cuento o noticia7 Caminar por las calles buscando empleo
2 Pleito, pelea, problema8 Estar en la pobreza, desempleado
3 Huir, escapar sin que se den cuenta9 Mirar mal a alguien
4 Rendirse10 Extranjero
5 Coche11 Chicos
6 Llevar a alguien a algún lugar