COVID - 19: Las dos caras de la moneda

Felipe Suquillo
Autor

Delta, Pfizer, Ómicron o incluso murciélago, son términos que hemos escuchado desde que empezó la pandemia. Llevamos ya más de dos años desde el primer contagio de un virus denominado SARS-CoV-2 que ha causado millones de muertes y hospitalizaciones alrededor del mundo. Pero ¿Es realmente algo catastrófico para la sociedad humana?  

Según el Grupo Banco Mundial, en el 2020, el virus generó que la cantidad de personas en pobreza extrema aumentase cerca de 88 millones. Asimismo, la desaceleración económica tuvo un fuerte impacto en las empresas y, por ende, en sus empleados. Los servicios de salud tuvieron que volverse más accesibles y eficaces, lo que implicaba una afectación en el capital humano de los países. Así, todo parecería una verdadera catástrofe, pero como sabemos: La vida es según desde donde la mires 

A partir de la crisis generada por la pandemia, muchas cosas nuevas surgieron dentro de mi vida y la de los demás. Considerando que los niveles de contaminación en la última década se han acercado a los puntos de no retorno, el aparecimiento del virus generó que los países se vieran en la obligación de confinarse. En consecuencia, tanto mi país Ecuador, como el resto del planeta, registraron caídas significativas en los niveles de contaminación.  

Por ejemplo, investigaciones en Nueva York revelaron que el monóxido de carbono, principalmente producido por los autos, se redujo en un 50%. Así, alrededor del mundo la naturaleza se recuperó en un gran porcentaje, como lo fue en Venecia. Los canales de agua que atraviesan la ciudad mejoraron su calidad de agua. Pero lo más importante, la gente empezó a buscar maneras de distracción dentro de su encierro.  

Diversos videos en plataformas como Instagram, Tik tok y Youtube, empezaron a circular de millones de personas aisladas que aprovechaban su tiempo para hacer cosas creativas como cocinar, leer, tejer, cantar, entre muchas otras actividades. Algo curioso, es que el chef italiano con estrella Michelin Massimo Bottura, lanzó una serie en Instagram llamada Kitchen Quarantine, en la que enseña recetas básicas para los que están atrapados en casa. De

Emily Carolina
Artista

esta forma, muchas personas desarrollaron y tuvieron tiempo de conocerse a sí mismos. 

Personalmente, no conocería a mi familia sino hubiera empezado la pandemia. Tener que madrugar para salir al colegio, trabajo o universidad, y regresar muy tarde después una larga jornada, hacía que ninguno en mi familia tuviera ni tiempo ni energía como para conversar uno con el otro. Gracias al confinamiento, empecé a conocer los gustos, disgustos, molestias y hábitos de mis padres y mi hermana.  

Igualmente, tener tiempo para mis hobbies fue algo increíble que me permitió conocerme mejor. El hecho de poder terminar una clase, comer con mi familia, hacer deberes y aun así tener tiempo para mí, es increíble. Sin embargo, no todo es perfecto, la falta de socialización, lo difícil que es concentrarse en clases virtuales, o ya no saber que hacer dentro de la casa, también fueron un gran problema. 

En definitiva, el SARS-CoV-2 trajo mucha catástrofe alrededor del mundo, pero aprendimos a verle el lado positivo de las cosas siendo realistas con la situación que se vive y que no todas las personas tienen la capacidad de mantenerse por teletrabajo. Esto es algo que llegó al mundo para hacernos reflexionar sobre nuestro comportamiento como sociedad humana y recordarnos que podemos salir adelante a pesar de la adversidad.